miércoles, 13 de junio de 2012

QUIENES SOMOS


El Colectivo AukaMapu es una organización político-social de izquierda revolucionaria que nace el año 2011 en el contexto de las movilizaciones sociales producto de la necesidad de aunar fuerzas para la transformación de la sociedad mediante la construcción de poder popular. Tiene una orgánica de trabajo horizontal, con énfasis en la articulación real con los sectores populares.




El Colectivo AukaMapu se vincula con organizaciones hermanas y otras fuerzas revolucionarias bajo relaciones de respeto, igualdad, apoyo mutuo, solidaridad y aplicando la crítica y autocrítica de manera oportuna. Forma parte de la Coordinadora LUCHAR que agrupa también a varias otras organizaciones de izquierda revolucionaria de la Universidad de Chile, así como de la Coordinadora Popular Sur que agrupa a varias organizaciones populares y con trabajo territorial en el sector sur de Santiago.

Un nuevo año de lucha


                   ¿Está realmente gestándose una ruptura profunda?



Un nuevo año de lucha

El año 2011 vivimos una movilización histórica de más de 6 meses la cual giró en torno a la educación con la demanda de que esta fuese pública, gratuita y de calidad, pero que en sus bases también manifestaba la necesidad de romper con la lógica de una reivindicación gremial y apuntaba en su seno a generar cambios totales en nuestra sociedad. Por eso, es que como entes activos del proceso de movilización consideramos que es vital que este año 2012 se apunte a dar el salto cualitativo en la movilización, agitando en todos los espacios donde exista discusión política, aportar elementos a la discusión con tal de politizar a los compañeros que se auto denominan de manera equivocada como “ápolíticos”, apuntar a una vinculación efectiva con los demás actores de la sociedad, promover siempre valores fundamentales como la libertad y la justicia, con conciencia de clase. Estos deben ser los desafíos a los que debe apuntar el movimiento popular, después de un 2011 en que una grande y nueva cantidad de sujetos revolucionarios se reconoció a sí mismos. Ahora es momento de reconocernos desde el enfoque de un colectivo que construye a partir de un diagnóstico en común y apunta a luchar en función de una reivindicación total para las clase oprimidas.

Es posible que este año 2012 no seamos los estudiantes los que “tendremos la batuta” de la movilización. El ambiente existente en Calama, hace poco en Aysén y los conflictos medioambientales como el de la termoeléctrica de Castilla han gatillado el comienzo de un año “movido” el cual no se detendrá. Gremios como el de los trabajadores de la salud o los choferes del Transantiago, además de los pescadores y los trabajadores portuarios, ya se han manifestado o han dado señales esperanzadoras con sus intenciones de paralización y movilización. Ahora, una cuestión interesante y de fondo, que debemos responder entre todos, es cómo pasamos de un año “movido” a uno con perspectiva de trabajo profundo y sostenido, con intención revolucionaria; cómo superar el voluntarismo; cómo vencer la lógica de la negociación. Este año los estudiantes debemos más que nunca practicar el valor de la solidaridad para con los compañeros que pertenecen a nuestra misma clase y hacernos uno con las diversas movilizaciones que se están generando, y así tener la fuerza suficiente para generar las grietas de un modelo que no cederá tan fácilmente y que se defiende con fuego y balas si lo considera necesario. Este es precisamente el enfoque que nos permitirá avanzar, el de la unión y la solidaridad con los compañeros que en todo el territorio están mostrando su descontento con las políticas privatizadoras y profundizadoras del modelo neoliberal que desvaloriza cada día más la fuerza de trabajo y aplica un modelo regido por la oferta y demanda para fijar los sueldos ya miserables de quienes somos explotados.

A no dejarse persuadir; nos llamarán intransigentes por defender firmemente la causa de los oprimidos, nos llamarán extremistas por participar activamente de la protesta callejera y a veces interrumpir el normal e inalterable curso de esta sociedad que subyuga todas nuestras libertades, nos llamarán comunistas por querer que TODO sea para todos, pues consideramos que todos hemos sido lo suficientemente explotados para conseguir cada logro de la especie humana. Por último nos llamarán utopistas; pues bien, si desear el bienestar colectivo calza dentro del los márgenes de lo que esta sociedad consideraría utopía, allá vamos.

Esta declaración es una invitación a la articulación, concientización, a la autodefensa y a la acción conjunta.

SOLO LA LUCHA NOS DARÁ LA LIBERTAD